Existen hábitos en la vida diaria que dañan al cerebro, prácticamente que destruyen las neuronas disminuyendo sensiblemente la cantidad de las mismas.
En épocas de crisis como la que atravesamos, muchos empleados ven en
peligro su puesto de trabajo, por lo que no pueden 'permitirse el lujo'
de ponerse enfermos. Pero, ¿qué hacer cuando es el propio entorno
laboral el que se convierte en factor de riesgo? Preferimos trabajar,
aunque no nos encontremos en óptimas condiciones, a perder nuestro
empleo.
Para la mayoría de los trabajadores, diciembre es una temporada para tomarse unos merecidos días de decanso para compartir con sus seres queridos y disfrutar de las tradiciones que se realizan por navidad y año nuevo. Para otros trabajadores, en cambio deben continuar sus habituales jornadas de trabajo, como si fuera otro día cualquiera del año.


