En épocas de crisis como la que atravesamos, muchos empleados ven en
peligro su puesto de trabajo, por lo que no pueden 'permitirse el lujo'
de ponerse enfermos. Pero, ¿qué hacer cuando es el propio entorno
laboral el que se convierte en factor de riesgo? Preferimos trabajar,
aunque no nos encontremos en óptimas condiciones, a perder nuestro
empleo.
